El centro de estética y belleza en Madrid Germaine Goya dice que el número de novias que acuden a su consulta no ha dejado de aumentar de forma constante durante los últimos 10 años. Y es que aunque existe una moda que ya ha sido apodada por algunos en Internet como la “bridalplasty”, es decir, cirugía estética para el día de la boda, se trata de un término que no a todos los especialistas agrada, ya que parece que implica tener que ponerse por obligación debajo de un bisturí y, sin embargo, los tratamientos de belleza para una boda no siempre van tan allá.

La cuestión parece bastante sencilla. Después de haber invertido tiempo y dinero asegurándonos de que la boda es perfecta, ¿por qué correr el riesgo de pasarlo mal debido al aspecto que lucimos ese día tan especial? No hay necesidad de ello, más cuando algunos tratamientos no invasivos pueden asegurar que el rostro de una novia luzca completamente radiante como se merece, de una manera, además, mucho más natural.

Las novias no solo contactan con especialistas para informarse sobre distintas intervenciones, sino que acuden también a sus consultas por otras cuestiones como aquellas acerca de su cabello, el maquillaje o la manicura.

Desde la propia clínica recomiendan comenzar con los tratamientos nunca más tarde de los tres meses anteriores a la fecha de la boda, aunque lo más recomendable es comenzar hasta con seis meses de antelación. “El problema es que las novias, a menudo, no comienzan a planificar este tipo de intervenciones con el tiempo necesario. Aunque también hay un buen número de novias que acuden a la consulta en búsqueda de tratamientos mínimamente invasivos, incluso estos requieren una adecuada planificación. Existe siempre algún pequeño riesgo de inflamación o amoratamiento, de modo que no es recomendable correr a toda prisa una semana antes de la boda, especialmente durante la temporada alta de uniones matrimoniales”.

Resplandor nupcial

Desde la clínica aconsejan comenzar con peelings moderados un año antes del enlace: “Cuanto más tiempo dispongamos para tener la piel en excelentes condiciones, mejores resultados obtendremos del proceso, como es natural. Usualmente practicamos el último tratamiento exfoliante entre dos y tres semanas antes de la boda para que la piel luzca bella y luminosa”. En Germaine Goya recomiendan también una sesión de mesoterapia virtual realizada con ácido hialurónico. Tiene efectos regeneradores e hidratantes, es eficaz contra las arrugas y proporciona a la piel una extraordinaria firmeza y elasticidad. Dado que siempre existe un pequeño riesgo de aparición de ligeros hematomas, debemos someternos a este tratamiento con un mínimo de cinco días de antelación a la ceremonia.

Esculpimiento corporal

En Germaine Goya también nos cuentan que han visto aumentar el número de novias que acuden a la clínica después de haberse sometido a un estricto régimen de adelgazamiento y quieren realizarse un tratamiento que les ayude a reducir la piel flácida sobrante, o incluso tratamientos que ayudan con la grasa muy localizada, donde la dieta y el ejercicio parece no ser suficiente. Para estos casos recomiendan tratamientos de cavitación y presoterapia, por ejemplo. En cualquier caso, desde la clínica nos vuelven a insistir en cuanto a la anticipación: “No queremos novias que lleguen diciendo: me caso la próxima semana, ¿qué podéis hacer? Cuando se llega con tan poco tiempo de antelación hay poco que nosotros podamos hacer y es una verdadera pena para todos”.